Lo saludable
Una vez, en casa de mi mejor amiga, cuando tenía quizás 6 años, la mamá me preguntó si prefería espaguetis de lata o hechos en casa. Quizás por la falta de costumbre, me parecían los de lata más sabrosos. Pero dije que quería los hechos en casa, porque mi mamá no me daba comida de lata; ella decía que tenían demasiados preservativos y que no eran saludables. Escogí los hechos en casa porque pensé que era lo correcto, porque, aunque sabía que mi mamá nunca se enteraría, y aunque yo sabía que no me iba a morir por comer los enlatados, seguir los preceptos de mi mamá me parecía lo correcto.


