domingo, 23 de diciembre de 2007

Regalos de Navidad

Cualquier cosa, Recuerdos
por Isabel Batteria

Con los años me he dado cuenta que no hay que tratar de romperse la cabeza encontrando un regalo sustancial para cada persona de la vida. A veces, con una bolsita de merenguitos o una latita con chocolates uno queda más que bien. Con frecuencia, uno queda mucho mejor no regalando nada. Es mejor andar solo que mal acompañado, ¿no?

El mejor ejemplo: hace unos años, mi tía le regaló a mi mamá un libro. Mi tía pensó: “Pues, es una profesora de español, de seguro querrá un libro.” Buscó en su casa y le regaló una traducción de Danielle Steel (!) que yo la había visto leer ese mismo año una vez que habían hospitalizado a mi abuela. Esa es la misma tía que, cuando yo era pequeña, me regaló un suéter al que ella misma le había mal cosido una etiqueta de Saks Fifth Avenue. El suéter era bonito, no había necesidad de la falsa pretensión, pero ella es ella.

Hace dos años, le conseguí a mi mamá unos ‘bowls’ en Marshall’s que me parecieron bonitos. Pero a ella, no tanto. Cuando los vio, me dijo: “Mira, en verdad no creo que los use, mira a ver si los puedes devolver.” A mí sí me gustaban, así que me los quedé.

sábado, 1 de diciembre de 2007

La familia real

Cualquier cosa
por Isabel Batteria

Viendo a la Primera Dama a unos metros de mí, se me ocurre que ella representa y sustituye al Gobernador más que el Secretario de Estado. Ella trae la esencia del tipo. A lo mejor tiene pegado a la camisa un pelo de su esposo; en su mejilla, rastros de saliva del beso de despedida. Comparte su cama con el Gobernador. Cuando acaba el día, conversan:

–Fui a esa premiación hoy.

–¿Te pusiste una camisa roja?

–Por supuesto.

–¿Qué tal estuvo?

–Muy bonita. El mensaje que me escribieron estaba muy bonito; todo el mundo aplaudiendo.

O quizás su conversación es diferente:

–Fui a la premiación esa hoy.

–Qué bueno que te vestiste con esa camisa roja. Total, nadie va a saber si es por el día del SIDA, por las Navidades o por el fuego popular.

–Sí, pero para la próxima, me pongo una camisilla debajo; casi se me sale una teta en la recepción.

–¿Qué tal estuvo?

–El discurso que me escribieron estaba medio corto. Tuve que hablar bien lento para que rindiera. Al final, sólo duró 15 minutos.

–Deja que los coja mañana.

–Mientras yo hablaba, había un cabrón mandándome a callar desde el público, unas niñas hablando y una loca tejiendo. Y las frutas de la recepción me dieron diarrea.

miércoles, 7 de noviembre de 2007

La tinta de los penepés sangra (aunque sea un poco)

Cualquier cosa
por Isabel Batteria

Anoche, le envié un correo electrónico a algunos senadores para que se opusieran a la enmienda a la constitución que prohibiría el matrimonio entre personas del mismo sexo. Como a la media hora, a las 11:30 p.m., me contestó McClintock. Me dijo que estaba en contra, y que gracias por compartir mi opinión con él. O al menos eso decía el mensaje que sospecho fue redactado como respuesta automática a todo el que le escribiera sobre el asunto.

Me recordó un suceso similar. Cuando me gradué de escuela superior, Rosselló era gobernador. Se le envió a los graduados una carta de felicitación por haber “logrado ese paso, bla bla bla”. Era una fotocopia; uno miraba el papel a contraluz y notaba que la tinta no sangraba. A manera de experimento, le contesté. Le agradecí el gesto y le dije que apoyara más la educación. Un alicate me contestó. Un alicate con destrezas artísticas, porque esta vez la firma de Rosselló (que es tan PNP que hasta los ojos y la piel los tiene azules, ¿se han fijado en el color azul grisáceo de su piel?) sí se ramificaba microscópicamente en el papel. La carta aludía a lo que yo había escrito.

Ambas experiencias me han enseñado algo: quizás por las deficiencias en todo lo demás, los penepés tienen mejores relaciones públicas que los demás. Uno quiere pensar que le hacen caso. Complacen en estas formas pequeñas para que uno se sienta bien y se olvide de las formas grandes en que nos clavan. Pero aun así, es una lección que los demás podrían aprender para fortalecer sus buenas causas.

viernes, 28 de septiembre de 2007

El 4to Blanco

Cualquier cosa, Solidaridad
por Isabel Batteria

El 4to Blanco empezó como el blog de Axel Alfaro. Luego, él invitó a su hermano, Joel, que es fotógrafo, a que subiera fotos relacionadas. Eventualmente, cada uno terminó subiendo lo que le dio la gana. Joel invitó a una artista joven canadiense, Chayle Cook. Luego, invitó a otros artistas, de los que publican con cierta regularidad María Pagán e Isabel Batteria (ésa soy yo). O sea, El 4to Blanco terminó convirtiéndose en un “collage” de 5 artistas.

En El 4to Blanco, he publicado hasta ahora cuatro lentas entradas. No escribo; aprovecho el espacio para enseñar cosas visuales: algunas fotografías, dibujos. Quiero descaradamente exhortarles que visiten El 4to Blanco para que vean mis participaciones. Lo bueno es que, para llegar a ellas, tienen que ver las de los demás.

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Tip: Al final, final de la página, verán el menú. El menú es horizontal, y no parece un menú, sino un montón de palabras raras que son en realidad los títulos de cada entrada. Cada entrada está enlazada a su título. Para ver las obras que no aparecen en la página principal, vaya a la última entrada de la lista. Cada página le mostrará el menú de las entradas anteriores. Para preservar la fluidez del “collage” que se quiere crear, el diseño es bastante minimalista.

viernes, 7 de septiembre de 2007

Epifánico silencio

Cualquier cosa
por Isabel Batteria

Cinco meses ha desde que usé este espacio por última vez. Muchas veces he querido volver, pero las hay en que he querido quemarlo. Un blog es como una esclavitud, pero a la vez es necesario e imperante quererlo. O sea, es como un hijo. Y su crianza debe ser cuidadosa, o uno puede arrepentirse de algo que dijo en un momento dado.

Pero visitando otros blogs me he dado cuenta de que no soy la única que tiene sequías. Por lo menos 10 ó 15 blogs que leía regularmente (allá, cuando yo era más formalita con esto) han desaparecido o cesado. Eso me hace sentir un poco más acompañada. También hay quien se ha arrepentido, como el senador Craig, y mudado sus hogares, mas no sus textos. Eso no lo haré, aunque me arrepienta de algunas de mis declaraciones, porque, además de que quiero por una vez asumir, odio iniciar blogs nuevos. Ese proceso de ponerlo todo como a uno le gusta me jode. Los blogs deberían soñarse y aparecer.

lunes, 12 de febrero de 2007

Moda y sexo

Cualquier cosa
por Isabel Batteria

Buscaba los nombres de los distintos tipos de barba, cuando encontré esto en la sección de Preguntas de Yahoo en español:

Esto debe ser algún asunto de hombres. No sabía que la barba tenía que ver con la masturbación.

Y de todos modos, amigo, ¿tienes 18 años Y NO TE HAS MASTURBADO? ¿Y quién te dijo eso del crecimiento? Estás peor que una muchacha que oí decir en Laura en América que practicaba la abstinencia porque “los condones vienen rotos, las pastillas vienen rotas…”.

miércoles, 7 de febrero de 2007

Lo que pasa cuando una mujer agarra un Mustang

Cualquier cosa, Exhibicionismo
por Isabel Batteria

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Fotos: Isabel Batteria en Carolina

martes, 28 de noviembre de 2006

69/Modelo para armar

Cualquier cosa
por Isabel Batteria

Trojan

Me pregunto si, al traducir las expresiones al español, los empaques dirían: “Póntelo cuando se te pare.”, “Sácalo en cuanto te vengas.”, “Si se vira algo mientras te lo quitas, no te vuelvas loco.”, “No guardes los condones en la billetera, coño.”, “No uses condones tiesos o pegajosos.”

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