Mea la culpa
Axel nos hace llegar en su último post de La Grannada un pedazo de un artículo de El País sobre la biblioteca de Cortázar. Si uno se emociona y se pone a leer el artículo completo, y lee lo siguiente de la susodicha biblioteca: “Más la de alguien que lee por puro placer que la de un profesional de nada: ni de la escritura ni, por supuesto, de la lectura.”, se da cuenta de que no existen los “guilty pleasures”, sino simplemente los “pleasures”.
¿No es ridículo sentirse culpable por pensar que En el tiempo de las mariposas es uno de los libros más emocionantes que he leído y que disfruto los libros sobre mujeres de otras culturas, como Sultana? ¿Negar mi romance con Stephen King?
¿No es un peo tener que soportar que haya quien le diga a uno cuáles escritores hay que leer y cuáles no?
No hay que dejarse amedrentar por “los que saben”, sino escuchar a los que saben. Hay que saber distinguirlos: los primeros vienen con imposiciones; los otros, con sugerencias. A “los que saben”, Julio y yo les sacamos la lengua.